El Entorno
PROVINCIA : Málaga LOCALIDAD DE REFERENCIA : Torrox-Costa
COMARCA: Axarquía SISTEMA MONTAÑOSO : Relieves marginales de la Sierra Almijara 

COMENTARIO : Los relieves marginales que rodean a la Sierra Almijara configuran un paisaje característico, propio de la Axarquía. Son montañas de escasa altitud que en algunas zonas llegan hasta el mar propiciando un relieve de acantilados, con pequeñas calas de arena gruesa. Uno de estos montes es el Cerro Gordo, con un altitud de 341 metros y próximo a la localidad de Torrox. Algo más abajo queda el Cerro del Pino a modo de torre vigía de la costa. En su cima se han instalado varios postes de telecomunicaciones.

 
Croquis de Situación

 
La Ascensión
CARRETERA : Sin denominación conocida VOLUMEN DE TRÁFICO Puede que nos encontremos con algún vehículo, aunque seguramente realizaremos la ascensión sin ruido de motores.
ARCENES : No hay

FUENTES : No hemos observado ninguna

PAVIMENTO :  Carretera estrecha con un asfalto muy rugoso, aunque sin baches destacados SEÑALIZACIÓN : No existe.

COMENTARIO : Aunque de escasa longitud, esta ascensión es un verdadero desafío para los locos de las cumbres. Efectivamente, para afrontar este tipo de ascensiones con descomunales pendientes hacen falta varios ingredientes: obstinación, perseverancia, capacidad de sacrificio, óptimo estado de forma y una buena pizca de locura.
  Así es que a unos dos kilómetros de Torrox-Costa, nuestro cómodo pedaleo por la antigua y llana N-340 se va a ver cortado bruscamente por un imperceptible giro a la izquierda si venimos desde Málaga, aunque más visible si lo hacemos desde Nerja. De todas formas no hay ningún indicador y tendremos que estar muy atentos para no pasarnos.
  Nada más comenzar tendremos que poner el 30x27 o todo lo que nuestra bicicleta pueda permitirnos para afrontar los dos interminables kilómetros que nos separan de las antenas del Alto del Pino. Para los incondicionales del doble plato nada que objetar, sólo que tendrán que hacer un esfuerzo sobrehumano para superar este reto. Rápidamente las cifras de nuestro pulsómetro comienzan a dispararse y observamos cómo nuestro índice cardíaco máximo ha sido superado con creces, así es que lo mejor que hacemos es apagarlo. Como el tráfico es inexistente el único sonido que vamos a escuchar será el de nuestro jadeo que acompasadamente sigue el ritmo de nuestro lento pedalear. La situación se va a hacer crítica cuando alcanzamos un núcleo de varias casas, ya que el trazado de la carretera es rectilíneo y podemos ver en toda su magnitud la pendiente que tenemos que superar. La tentación de bajarnos es máxima por lo que dirigimos nuestra vista hacia el suelo. Si conseguimos superar este mal trago nos vamos a encontrar prácticamente con el final de  la ascensión. Sólo nos restan trescientos metros en los que se suaviza la pendiente para llegar al final de la carretera. Si el recorrido lo hemos hecho en bici de montaña podemos continuar por un carril de tierra hasta alcanzar la cima de Cerro Gordo un poco más arriba o bien perdernos por la intrincada red de carriles que puebla toda esta zona.