Puerto de Macharaviaya ( Por la Costa)
 
 
El Entorno
PROVINCIA : Málaga LOCALIDAD DE REFERENCIA :Macharaviaya
COMARCA: Axarquía SISTEMA MONTAÑOSO : Montes de Málaga

COMENTARIO : Se trata de un recorrido en el que partiendo del litoral turístico, con una alta densidad de población y un desmesurado desarrollo urbanístico, vamos a entrar en contacto con la Andalucía profunda, de pequeños núcleos de población pro con un bagaje histórico y cultural sumamente rico.
Efectivamente, a través de almendros y viñedos vamos a alcanzar el pueblo de Macharaviaya, cuna de la familia Gálvez, grandes protagonistas durante el siglo XVIII de la colonización española en América. Podemos visitar sus tumbas en la iglesia parroquial y admirar un templete a la entrada del pueblo, así como el edificio que albergó la Real Fábrica de Naipes.
Un poco más adelante, en Benaque, también podremos hacer un alto para admirar la casa donde nació Salvador Rueda, unos de los principales poetas modernistas españoles.

 
Croquis de Situación

 
La Ascensión
CARRETERA : MA - 106 VOLUMEN DE TRÁFICO : Escaso
ARCENES : No hay

FUENTES : No Hay ninguna en toda la ascensión

PAVIMENTO : En regular estado, aunque hay tramos reparados que están en perfectas condiciones SEÑALIZACIÓN : Hay tramos con muy buena señalización horizontal, aunque en otros no existe señalización alguna.

COMENTARIO : Siguiendo la antigua carretera N-340 que discurre a pocos metros del mar y una vez pasada la localidad de Rincón de la Victoria en sentido Torre del Mar, encontraremos un desvío a la izquierda que nos indica la dirección a seguir. Unos cien metros más adelante comienza la ascensión que se va a estrenar con una rampa al doce por ciento seguida de otros trescientos duros metros hasta alcanzar la urbanización Añoreta Golf.
Tras un ligero descenso y pasar por debajo de la autopista la pendiente se endurece considerablemente y nuestro sufrimiento contrasta notablemente con la aparente relajación de los que juegan al golf. El sofocón sólo va a durar kilómetro y medio aproximadamente ya que un tramo de quinientos metros nos permitirá recuperar fuerzas e ir preparándonos para el próximo tramo que, con una pendiente media cercana al nueve por ciento, con toda seguridad va a mermar nuestras fuerzas.
También deberemos prestar atención al viento, ya que al circular por una divisoria de aguas desde el km. tres y medio aproximadamente, con frecuencia suele soplar lateralmente con bastante intensidad. A la dificultad de la pendiente y del viento hay que añadir la ausencia casi absoluta de sombras en todo el recorrido, sobre todo si lo efectuamos en verano.
Tras ese último tramo sólo nos restarán quinientos suaves metros para coronar el puerto y poder disfrutar del maravilloso contraste entre el mar y la montaña.