El Madroño (Por Pujerra)

 
 
El Entorno
PROVINCIA : Málaga LOCALIDAD DE REFERENCIA : Igualeja y Pujerra
COMARCA: Serranía de Ronda SISTEMA MONTAÑOSO : Sierra Bermeja

COMENTARIO : Nos encontramos en el curso alto del río Genal, en pleno corazón de la Serranía de Ronda. La esencia y originalidad de este enclave no se han visto afectadas por la acción humana, que ha contribuido al aumento de la diversidad mediante un uso tradicional de la tierra.
  El valle del río Genal, afluente del Guadiaro se encuentra flanqueado por una tupida cubierta vegetal, tachonada por pequeños núcleos urbanos. Como especie característica merece destacar el castaño que viste al paisaje de diferentes tonalidades de colores según la época del año en la que visitemos este magnífico entorno. También abunda el pino negral, aunque los incendios forestales han reducido su número, dando paso al pino de Monterrey como especie de repoblación. Encinas, alcornoques, quejigos, así como una abundante vegetación de ribera van a completar este espectacular mosaico.
  Una sucesión de pueblos blancos de origen árabe se encuentran ubicados en las márgenes del río. De ellos, Igualeja, situado en la cabecera del Valle, va a tener el privilegio de verlo nacer, ya que a la entrada, en un pintoresco paraje entre rocas podemos observar su nacimiento. Es uno de los pueblos más prósperos de la zona debido a la producción y comercialización de castañas. Parece ser que el origen de su nombre proviene del hecho de que una vez expulsados los moriscos, los colonos cristianos se repartieron las tierras " por igual ". Más adelante, entre castaños, alcanzamos Pujerra. Su urbanismo sigue conservando las raíces árabes, aunque según cuenta la leyenda popular, el rey visigodo Wamba tuvo posesiones por la zona.

 
Croquis de Situación

 
La Ascensión
CARRETERA : MA-526 y MA-527 VOLUMEN DE TRÁFICO : Muy escaso
ARCENES : No hay

FUENTES : Hay una visible, situada en el kilómetro 4, poco antes de acceder a Pujerra.

PAVIMENTO : Carretera estrecha y pavimento rugoso. A partir de Pujerra va a disminuir la anchura y aparecen algunos tramos descarnados.  SEÑALIZACIÓN : Hasta Pujerra existe algo de señalización vertical. Una vez atravesado el pueblo la señalización desaparece prácticamente.

COMENTARIO : Tras abandonar la localidad de Igualeja y después de recorrer un corto tramo en descenso llegaremos a un puente que salva el cauce del río Seco. Ese es el lugar desde el que da comienzo nuestra ruta.
  Durante los dos primeros kilómetros la pendiente va a rondar el cinco por ciento. El pavimento, muy rugoso, nos impide rodar con soltura aunque la frondosidad de los castaños que crecen robustos a ambos de la carretera nos ofrece una magnífica sombra que agradeceremos sobre todo en la canícula veraniega
  Los siguientes seis kilómetros van a servir para disfrutar de una suave pendiente con numerosos tramos llanos o en ligero descenso que nos permitirán recrearnos en la espectacularidad del entorno por el que circulamos. Sólo algunas rampas aisladas al diez por ciento y el paso por Pujerra van a alterar nuestra alegre cadencia de pedaleo. El castañar dejará paso en algunos tramos al pino de Monterrey, especie que se ha introducido para repoblar zonas asoladas por los incendios forestales.
  Una vez alcanzado el almacén de la Cooperativa de castañas, la pendiente va a cambiar ostensiblemente para situarse en torno al siete por ciento. Algunas fuertes rampas  en torno al 12-13% nos saludan recordándonos que si pedaleamos por estos pagos el sufrimiento está asegurado. El castaño vuelve a convertirse en dueño y señor del paisaje, aunque observamos algunos manchones de encinas, pinares y eucaliptos. Van a ser tres agobiantes kilómetros los que tendremos que superar hasta alcanzar un primer collado denominado Puerto del Monte. Aquí abandonamos el valle del Genal y continuamos a media ladera por la cabecera de los ríos Guadalmansa y Guadalmina.
  Ahora nos toca descender durante unos cuatro kilómetros. Hay que tener cuidado con las cerradas curvas y la gravilla suelta ya que es muy posible que nos podamos encontrar en alguna situación comprometida. Menos mal que el tráfico de vehículos a motor es casi inexistente.
  Tras "disfrutar" de ese tramo de recuperación deberemos afrontar los últimos tres kilómetros que nos llevarán a coronar el Puerto del Madroño, el objetivo que nos habíamos propuesto. La pendiente va a ser muy constante, manteniéndose por encima del seis por ciento, aunque todavía tendremos que superar algún duro escollo en torno al diez por ciento.