Puerto Martínez ( Por el río Turón )
 
 
El Entorno
PROVINCIA : Málaga LOCALIDAD DE REFERENCIA : Ninguna
COMARCA: Valle del río Turón SISTEMA MONTAÑOSO : Sierras Prieta y de Alcaparaín

COMENTARIO : Partiendo del valle del río Turón vamos a realizar un bonito itinerario en el que recorreremos las laderas de las Sierras Prieta y de Alcaparaín, alcanzando el paso natural que nos pone en contacto con Casarabonela y el valle del río Guadalhorce. Es un paisaje desarbolado y áspero, dónde apenas vamos a encontrar algún núcleo de población. De su contemplación podemos deducir las duras condiciones de vida que tuvo que soportar la población rural en un tiempo no muy lejano.

 
Croquis de Situación

 
La Ascensión
CARRETERA : MA - 445 VOLUMEN DE TRÁFICO : Escaso
ARCENES : No hay

FUENTES : Hay una situada un kilómetro antes de coronar el Puerto, aunque no es seguro que tenga agua.

PAVIMENTO : Recién asfaltado. En perfecto estado SEÑALIZACIÓN : Existe señalización horizontal lateral. La vertical es bastante escasa

COMENTARIO : Tanto si circulamos desde la población de El Burgo por la carretera MA-445 como si lo hacemos desde Ardales por la  MA-446, alcanzaremos un cruce en el que deberemos tomar la dirección de Casarabonela, siguiendo la citada MA-445.
La ascensión se presenta bastante asequible, ya que a su corta longitud se le une el hecho de de tener una pendiente media bastante baja, aunque alguna sorpresa nos encontraremos.
Efectivamente, una vez que dejamos atrás el cruce, comenzamos a subir de forma suave durante  2,5 kms aproximadamente, con alguna rampa aislada de cierta entidad. A partir de ahí, afrontaremos un pequeño descenso que nos servirá de transición para acceder a la parte final del recorrido. Ahí, la pendiente se va a ir acentuando progresivamente y tendremos que soportar un tramo comprendido entre los kilómetros cinco y seis donde  vamos a encontrar  pendientes al 9 por ciento y en el que nos enfrentaremos con algún tramo al 10 y al a 12 por ciento. Posteriormente el desnivel se suaviza, permitiéndonos superar el Puerto sin más sobresaltos.
Durante toda la ruta vamos a sentir una curiosa sensación de soledad. Probablemente sea debido a que a la dureza del paisaje se le une el hecho de que apenas vamos a encontrar casas que jalonen el recorrido.